La semana pasada estuvimos trabajando en una mejora del aislamiento acústico entre dos salas de reuniones. El cliente indicaba que no había un buen aislamiento entre las salas y quería solucionarlo. 

Cuando se trata de espacios ya construidos, ya no estamos trabajando en acústica preventiva sino acústica curativa. A nosotros nos encanta trabajar desde el diseño de cada espacio, para evitar que estos errores sucedan, pero a veces llegamos cuando el problema ya se ha creado. 

¿Qué hacemos en estos casos?

Lo primero que tenemos que hacer es hacer un diagnóstico del aislamiento acústico, es decir, realizar mediciones para saber qué aislamiento tenemos en realidad. De este modo podremos compararlo con el aislamiento que esperaríamos para la composición de la divisoria que estamos estudiando, y tendremos la información para proponer las mejoras adecuadas. 

¿Qué necesitamos para las mediciones?

Para medir el aislamiento acústico necesitamos poder acceder a los espacios emisor y receptor. Vendremos con nuestro altavoz y el sonómetro, y haremos mucho ruido en un periodo corto de tiempo. Así, mediremos el ruido que emitimos y el que recibimos, y podremos saber el aislamiento acústico que tenemos en realidad. Normalmente necesitamos una mañana o una tarde para hacer las mediciones, y es necesario que no haya más gente en las salas

¿Qué pasa una vez hechas las mediciones?

Cuando ya hemos medido, tenemos la información necesaria para estudiar las propuestas de mejora. Analizaremos la composición teórica de la divisoria estudiada en función de la información proporcionada por el cliente y, comparándola con los resultados de las mediciones, y con las observaciones que hayamos hecho in situ el día de las mediciones, podremos proponer propuestas de mejora. 

¿Por qué no podemos proponer mejoras sin medir?

Esta es la pregunta del millón. Muchos clientes nos piden evitar las mediciones para reducir el coste del proyecto, pero cuando tenemos un problema en la ejecución lo primero que tenemos que saber es la magnitud del problema. Si trabajamos únicamente con la composición teórica de la divisoria que estamos estudiando, no podremos verificar si el aislamiento que tenemos es el esperado (por lo que se trata de un problema de diseño de la solución) o nos encontramos con un problema de ejecución de la divisoria. 

Por eso, siempre que tenemos un problema de aislamiento acústico en una obra ya terminada, siempre tenemos que empezar midiendo. 

MedidasAislamientoAcustico

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