Cuando estamos trabajando en un proyecto de acondicionamiento acústico de un espacio existente, muchas veces el cliente nos pregunta si es necesario instalar todo el tratamiento fonoabsorbente propuesto. Suelen ser espacios donde el tratamiento acústico es inexistente, por lo que muchas veces es necesario instalar una gran cantidad de tratamiento, con un elevado coste económico asociado. Por ello, en algunos casos se plantean dos escenarios:
Escenario 1: instalar todo el tratamiento que proponemos en nuestro estudio, con el que se conseguirán los objetivos acústicos óptimos para este tipo de espacio.
Escenario 2: realizar una instalación más económica, consiguiendo un resultado acústico aceptable sin llegar a los objetivos óptimos.
En este tipo de proyectos, donde el factor económico es decisivo, tenemos una herramienta que puede ayudar al cliente a decidir la elección final: la auralización. Se trata de simular la respuesta acústica de un espacio, de manera que podamos escuchar un mensaje como si estuviéramos dentro del espacio. Así, podemos escuchar cómo sonará un mismo mensaje en el espacio actual (sin tratar), con el tratamiento 1 (óptimo) o con el tratamiento 2 (aceptable).
En el caso que nos ocupa (la recepción de un edificio), el tratamiento óptimo era del orden de 15.000 € más caro que el tratamiento aceptable, por lo que valía la pena escuchar el resultado.
¿Quieres oírlo? Ponte auriculares y escucha la respuesta de los tres tratamientos. ¿Con cuál te quedas?
Espacio sin tratar (RTmid=2,34 s)
Tratamiento 1 - óptimo (RTmid=0,86 s)
Tratamiento 2 - aceptable (RTmid=1,20 s)
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